'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno
, Minima moralia)
CRITICA DE HUSSERL AL CONCEPTO BERGSONIANO DE LO INMEDIATO. LA FALTA DE INTENCIONALIDAD EN LA INTUICIÓN BERGSONIANA. LO CONSTRUIDO FRENTE A LO VIVIDO. REFLUJO BERGSONIANO EN EL ULTIMO HUSSERL IRREFLEXIVO (BERGSON).
- A Bergson y
Husserl les une el interés por la vida, por la intuición y por los datos
inmediatos de la conciencia. Saben que no hay vida ni conciencia ni conciencia
sin vida. La conciencia Bergsoniana no se caracteriza sin embargo por la
intencionalidad, que será crucial para la fenomenología.
- Podría decirse
que Bergson sigue un método fenomenológico porque atiende a los datos inmediatos de la conciencia, a
la intuición. No son conceptos construidos, sino datos directamente dados. Bergson y Husserl comprenden así la donación como previa a la intuición y a la
significación; exenta de prejuicios. Pero Bergson considera que los datos inmediatos de la conciencia no se
descubren describiéndolos en sus manifestaciones, sino mirando al interior
objetivamente. Solo entonces la conciencia se pone de manifiesto en
su inmanencia: no hago ninguna hipótesis, no evoco ninguna entidad misteriosa,
me atengo a la observación, porque no hay nada más inmediatamente dado, nada
más evidentemente real que la conciencia, y el espíritu humano es la conciencia
misma. Ahora bien, la conciencia
significa ante todo memoria. Pero para la fenomenología, la conciencia no es
solo memoria / retención, sino intencionalidad o conciencia de. La memoria pura bergsoniana es
pasiva, y solo se vuelve activa cuando cobra presencia en la percepción. Puede actuar en nosotros sin que nosotros
tengamos conciencia de ello.
- La fenomenología va a reaccionar contra el
concepto bergsoniano de lo inmediato, de la experiencia de la duración carente
de contenidos, pura cualidad. Considera que Bergson hereda el concepto
clásico de materia, generando un dualismo entre lo cuantitativo (espacial) y lo
cualitativo (temporal), la subordinación del primero al segundo, entre el
intelecto y la intuición, el mundo y la conciencia. Bergson es aún psicologista, pues considera que el mundo está compuesto
de hechos interiores, y describe el ser o la conciencia en movimiento en
tercera persona, como otro ente. Bergson identifica los datos contenidos en la
conciencia con los hechos psíquicos: lo vivido, lo percibido son inmediatos
porque se oponen a lo pensado. Bergson no alude al sujeto de esos datos
inmediatos. Su yo profundo, el que se
da en la conciencia reflexiva es una cualidad pura, una construcción, no un
fenómeno que se ponga de manifiesto en lo que hacemos. La interioridad
bergsoniana no es el mundo vivido de la fenomenología. La experiencia del fenómeno es explicitación
de la vida precientífica de la conciencia, de su estructura intencional, de la
correlación sujeto-objeto. Desde este análisis intencional de la
subjetividad por la que el mundo
siempre está ya dado como tal y no como una suma de impresiones, se puede
ejercer la intuición. En cambio la
intuición bergsoniana es experiencia directa que evita el análisis y el saber
intelectual. Podría decirse que dicha intuición es irracional, mientras que
la fenomenología emprenderá una crítica de la razón cientificista con objeto de
afirmar la racionalidad universal como telos teórico-práctico de toda la
humanidad.
- La estructura de la subjetividad para la
fenomenología trasciende el dualismo entre un nivel interior y otro exterior de
la realidad, para afirmarse como ser-en-el-mundo. Una de las dimensiones
de este es la temporalidad. La
fenomenología no busca su origen en una yuxtaposición de acontecimientos, sino
en la subjetividad que lo vive, en su intencionalidad hacia el mundo, desde el presente, hacia el pasado, y en
vistas al futuro. En cambio Bergson equipara conciencia y duración. Esto
convierte en mera apariencia la vinculación de la duración con la con la conciencia
interna del tiempo en Husserl. Bergson
comprende el tiempo como pura cualidad que no pertenece al orden de lo vivido
inmediatamente, sino al de lo construido. En cambio la fenomenología y el
psicoanálisis han demostrado que la cualidad pura no se experimenta
inmediatamente, ya que toda conciencia lo es de algo. Por eso, siguiendo a
Husserl, es necesario volver a las cosas mismas, sin caer en el positivismo ni
en el idealismo.
- En
sus últimos escritos, Husserl se acerca al nivel pre-reflexivo desde el que
surgen las cosas, nivel que Bergson considera imprescindible. Husserl
reconduce la lógica a su origen intuitivo, el cual nos lleva a la cosa misma,
sin presupuestos. En la fenomenología estática, Husserl ha analizado la
constitución de los objetos que se dan a la conciencia, reconduciendo las
estructuras eidéticas a las vivencias, sin preguntarse por el origen de esas
estructuras. En la fenomenología genética, Husserl va a interesarse por la
génesis de esa constitución, es decir, por las condiciones de posibilidad de la
subjetividad misma, y de sus relaciones con el mundo predonado, por las que se
genera la constitución de los objetos ante la conciencia. Considerará que la
síntesis activa presupone siempre una síntesis pasiva originaria. Contemplará
una intencionalidad operante más originaria y pasiva que la intencionalidad que
pone objetos, que `procede sobre todo por síntesis pasivas y cuyo centro es la
motricidad corporal.