'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

miércoles, 30 de mayo de 2018

Al hospital van los que mueren: desencuentros en salud intercultural

La interculturalidad alude al principio incuestionable de relación entre iguales, donde los contendientes muestran una relación y un talante adecuado hacia el aprendizaje activo y respeto mutuo. Los extremos de corte fundamentalista que tratan de desacreditar al otro por sus diferencias están fuera de cualquier talante intercultural.

El tema de interculturalidad y salud no es nuevo. Podemos definirla como el proceso relacional que se establece entre el personal de salud y los enfermos, donde ambos pertenecen a culturas diferentes y donde se requiere un recíproco entendimiento para que los resultados sean satisfactorios para las dos partes.

Los recelos de usuarios que no comparten ese código de referencia a los sistemas médicos dan lugar a dificultades para la aplicación de estos. Esta problemática se puede expresar con la caracterización indígena de los hospitales como lugares donde se va a morir en lugar de ser reconocidos como lugares de sanación.

Vamos a analizar los motivos de esa desconfianza:
  • Comunicación: Conocimiento de la lengua local. Grado de empatía que el equipo médico sepa generar. Hay que tratar de evitar que el enfermo escape con rapidez de la consulta. Hay que tener en cuenta la comunicación no verbal. Si el médico se desplaza a casa del paciente, hay que tener en cuenta el contexto y la cortesía que aplica en función del grupo étnico del que se trate. Por ejemplo, ir al grano, a resolver con rapidez, puede considerarse una descortesía. La charla puede facilitar la relación y confianza con el enfermo.
  • Las actuaciones (examen y atenciones médicas): Hay que indicar poco a poco lo que se va a realizar con el permiso del paciente. Hay que tener en cuenta costumbres como la el no desnudarse, o usar el agua para el aseo (es escasa).
  • Sangre y orina: Hay que tener en cuenta la concepción local sobre la sangre (por ejemplo es limitada, no ha de extraerse de forma arbitraria) o miedos locales (nos la extraen para venderla). Hay mas conocimiento en relación al uso de la orina para ciertos tratamientos.
  • Cirugía: Supone un trauma cultural, económico y social. Se considera que hay que respetar el interior del cuerpo. Se sospecha que la cirugía responde a intereses profesionales y económicos. 
  • Parto: La posición más adecuada es de cuclillas, en contacto con la tierra, y se honra a la placenta como un hermano no nato del recién nacido. El no tener en cuenta esto hace que las madres prefieran parir en casa. Lo consideran además un proceso cálido y no les gusta el frío y el exceso de pulcritud de los hospitales.
  • Vacunación: Es necesario desarrollar una campaña de concienciación muy exhaustiva. No hay que regalar  los medicamentos, porque se considera que lo gratis no funciona. Se considera que la medicación acostumbra al cuerpo y hace entonces que la medicina tradicional no funcione. 
  • Eficacia simbólica: Cada cultura da un sentido a lo que significa estar sano o enfermo. Los rituales terapéuticos étnicos miran al cuerpo como un conjunto. Es una visión que hay que compartir. 
  • El hospital: El perfil frío y aséptico del hospital juega en su contra. Genera incomodidad. El hecho de que los médicos locales curen en las casas hace difícil la aceptación de una 'casa de curas' (¿un lugar ajeno al individuo para curar al individuo?). La falta de privacidad es también un problema. No se trata tanto de un lavado de cara del hospital como de lograr integrarlo en la vida de la comunidad. Para lograr esta integración hay que vencer posturas intolerantes en los dos sentidos.

(G.Fernandez, Al hospital van los que se mueren: Desencuentros en salud intercultural en los andes bolivianos, en Textos de Antropología contemporánea pp.383-412)


Antropología y desarrollo


La antropología remarca la profuna historicidad de todos los modelos sociales y el carácter arbitrario de todos los órdenes culturales, constituyendo un elemento de crítica y de cuestionamiento de aquello que se daba por establecido. Paradójicamente la antropología se halla intrínsecamente unida al dominio epistemológico occidental y contiene además un principio radical de crítica de sí misma.

Si entendemos el desarrollo como se entendía tras la segunda guerra mundial (reproducir en el mundo las condiciones de las naciones desarrolladas), el desarrollo conlleva el reconocimiento y negación de la diferencia: se considera al tercer mundo diferente y esa diferencia debe ser eliminada. 

En general se considera que el desarrollo tiene un punto de intromisión. Existen dos posturas a favor (antropología para el desarrollo) y en contra de este desarrollo (antropología del desarrollo). Analizaremos luego la aparición de una tercera posición que trata de lograr un consenso.

La cultura y la economía en la antropología para el desarrollo

La crisis del desarrollo hace patente que han caducado ciertos campos funcionales con los que la modernidad nos había equipado. Las sociedades no son seres orgánicos como habíamos creído hasta hace poco, sino seres fluidos que se extienden en todas direcciones gracias a las migraciones y flujos de desplazamiento. Las culturas no están ya localizadas, sino profundamente desterritorializadas y sujetas a múltiples hibridaciones. La naturaleza no puede considerarse principio esencial y categoría fundacional, un campo independiente de valor y verdad intrínsecos, sino como el objeto de constantes reinvenciones. Finalmente, nadie sabe donde empieza y acaba la economía.

La teoría y práctica del desarrollo han sido en gran parte moldeadas por economistas neoclásicos. Las políticas realizadas por el banco mundial impulsaron la antropología para el desarrollo. Los antropólogos sirven de intermediarios culturales entre los que diseñan e implementan las políticas de desarrollo y las comunidades.

Lenguaje, discurso y antropología del desarrollo

La antología del desarrollo es una visión reciente del desarrollo basada en el posestructuralismo. El posestructuralismo, en contraste con las teorías liberales basadas en el individuo y el mercado y las marxistas basadas en la producción, subraya el papel del lenguaje y el significado en la construcción de la realidad social. El lenguaje y el discurso no se consideran un reflejo de la realidad social, sino constituyentes de la misma. El discurso permite ir más allá de los dualismos (ideal-real, simbólico-material, producción-significado), ya que los abarca a todos.

La antropología del desarrollo cuestiona la misma noción de desarrollo. No se trata de ofrecer nuevas bases, sino de examinar los fundamentos sobre los que se construyó el desarrollo, con el objetivo de desestabilizar esas bases para modificar el orden social que regula el proceso de producción del lenguaje.

Los analistas han ofrecido nuevos modos de comprender lo que es el desarrollo y lo que hace, concretamente lo siguiente:
  • El tercer mundo es una realidad constituida desde la realidad moderna..
  • Desarrollo como invención significa producto de procesos histórico, trama cultural concreta.
  • Mapa de instituciones que organizan la producción del conocimiento. 
  • El discurso de desarrollo ha ido evolucionando con los años. 
  • Relación entre discursos de desarrollo e identidad. ¿Cómo ha contribuido este discurso a moldear las identidades? ¿Qué diferencias pueden detectarse entre lugares? ¿Cómo se transforman estos conceptos una vez han penetrado en una localidad del tercer mundo? 
  • El posdesarrollo es una forma de abrir espacio para otros pensamientos

Antropología del desarrollo: hacia una nueva teoría de la práctica y una nueva práctica de la teoría

La antropología PARA el desarrollo considera moralmente erróneo centrarse en el discurso pasando por alto cuestiones que tienen que ver con el poder, la pobreza, la opresión y el subdesarrollo, que son cuestiones que no son cuestiones del lenguaje, sino cuestiones históricas y políticas (los defensores del posestructuralismo alegan sin embargo que este trata de las condiciones materiales del poder, de la historia, de la cultura y de la identidad. La antropología DEL desarrollo considera que la antropología para el desarrollo suscribe un marco de referencia que ha posibilitado una política cultural de dominio sobre el tercer mundo (trabajar para el banco mundial sería parte del problema, no de la solución). 

Estas diferencias son muy significativas. Los antropólogos para el desarrollo se centran en la evolución de sus proyectos. Los antropólogos del desarrollo centran sus análisis en el aparato institucional y una crítica de los modelos modernistas. En un caso hay un trabajo de consultor. En el otro un trabajo académico. El punto débil de la antropología para el desarrollo podría ser su menor capacidad para proponer una teoría de intervención. La de la antropología del desarrollo cómo dar un sentido político práctico a sus críticas teóricas. Sin embargo, aunque aparentemente estas tendencias se superponen, no resulta fácil reconciliarlas. 

El argumento de reconciliación más esperanzador lo han propuesto Gardner y Lewis (1990). Su punto de partida es que tanto la antropología como el desarrollo se enfrentan a la crisis posmoderna, y esta crisis podría ser la base para que se establezca una relación distinta entre ellas. A la vez que aceptan la crítica discursiva como válida, no dejan de insistir en la posibilidad de cambiar el curso del desarrollo, tanto apoyando la resistencia al desarrollo como trabajando desde dentro del discurso para desafiar y desmontar sus supuestos (Gardner y Lewis, Antropology, development and the postmodern challenge). Su esfuerzo se centra en tender puentes entre las políticas discursiva y práctica: mientras que es necesario desentrañar y desmontar tal 'desarrollo', si los antropólogos quieren hacer contribuciones necesitan mantener una conexión vital entre conocimiento y acción. La antropología aplicada debe seguir jugando un papel, pero utilizando paradigmas conceptuales diferentes.

Así, lo que está en juego es la relación entre la teoría y la práctica. ¿Que paradigmas conceptuales deben crearse para ello? ¿Implican una reformulación de la antropología aplicada? Tenemos cuatro ejemplos de antropólogos tratando de realizar esta conciliación:
  • June Nash en la región de Chiapas al sur de México. Su análisis ha sido esencial para comprender la transformación histórica de la región así como la reafirmación de la identidad indígena de los últimos decenios. Nash redefinió el trabajo de campo como observación participativa combinada con la obtención masiva de datos. Nash realizó un papel de testimonio internacional de las nXºegociaciones entre gobierno y zapatistas.
  • Gustavo Lins Ribeiro realiza un estudio de antropología para el desarrollo sobre el impacto de un proyecto hidroeléctrico a gran escala en Brasil, que incluye no solo a comunidades locales, sino a todos los grupos de interés (urbanizadores, gobierno, marcos de referencia transnacionales). Busca explicar las complejas relaciones entre estructuras locales y supralocales, examinando la creciente condición de transnacionalidad y su impacto sobre los movimientos sociales y el debate medioambiental. Desde su punto de vista las nuevas tecnologías son básicas para explicar una sociedad cada vez más transnacional. Considera que la globalización no tiene siempre los mismos efectos, sino que depende de las negociaciones llevadas a cabo con los afectados. La estenografía de Ribeiro del sector medioambiental brasileño abarca desde el gobierno y los militares hasta los movimientos sociales y las ONG tanto locales como transnacionales. Cuestiones cono la representación de lo local, la comprensión desde un punto de vista local de las fuerzas globales, la movilización colectiva apoyada por las nuevas tecnologías adquieren un nuevo sIgnificado teórico-práctico a la luz de los análisis de Ribeiro. Ribeiro insiste en como por un lado las estrategias de desarrollo dominante no funcionan, y por otro como los protagonistas sociales decididos a forjar su destini pueden sacar partidis de lad nuevas oportunidades que ofrece la doble dinámica local/global derivada de la condición de transnacionalidad que ha caído sobre ellos.
  • Stacey Pigg en Nepal tiene como núcleo de su trabajo el papel de los discursos y prácticas de desarrollo al mediar entre procesos de transnacionalidad y cultura local. Pigg utiliza el trabajo de campo para realizar una exploración teórica continuada sobre cuestiones clave como salud, desarrollo, globllización e identidad. ¿Qué explica la persistencia de diferentes cukturas hoy en día? Pigg muestra como la gente adopta y modifica los lenguajes de desarrollo y la modernidad, creando una modernidad distinta que a su vez altera el significado de la globalización.
  • La ecología política es uno de los ámbitos clave en los que se está refediniendo el desarrollo. Soren Hvalkif trabaja en el Amazonas peruano. Sus intervenciones en coordinación con los ashéninka ha sido importante para reorientar ciertos proyectos del banco mundial. Como los antropólogos ya citados, Hvalkof sostiene que para mediar entre esos dos mundos los antropólogos deben elaborar un marco conceptual muy refinado que incluya que incluya una descripción de la función que deben tener los protagonistas del desarrollo y de las instituciones. Un marco conceptual teórico complejo, una etnografía relevante y un compromiso político son los elementos constituyentes de una antropología del desarrollo distinta y entendida como práctica política.
¿Señalan estos ejemplos una nueva teoría de la práctica y una nueva práctica de la teoría? Parece que hay una nueva generación de antropólogos dispuestos a teorizar desde su papel en los campos de aplicación.

¿Hacia una antropología de la globalización y del posdesarrollo?

La resistencia al capitalismo es el punto de partida para mostrar como la gente ha continuado creando y reconstruyendo sus modos de vida de una forma activa, con modelos locales. La investigación etnográfica sugiere formas alternativas para los proyectos sociales y económicos. 

La idea del desarrollo al parecer está perdiendo parte de su fuerza. Para que la antropología cumpla su papel debe replantearse su compromiso con el mundo del desarrollo. Debe identificar aquellos casos en que se manifiesta la diferencia de un modo socialMente significativo y que pueden actuar como puntos de apoyo para la articulación de alternativas. Como hibridar las prácticas locales con las fuerzas transnacionales y qué híbridos tienen más posibilidades políticas para impulsar la autonomía cultural  y económica son cuestiones importantes para unas estrategias de producción del conocimiento que pretendan traer a primer plano modos de vida y construcciones de identidades alternativas, marcando quizás el fin incuestionado del 'desarrollo'.


(A.Escobar, Antropología del desarrollo, Textos de antropología contemporánea pp.349-382)


domingo, 27 de mayo de 2018

Sexo y género, raza y etnicidad, naturaleza y sociedad



Del sexo al género

El término género se introdujo en la década de los 80. Se había detectado que los roles culturales variaban de cultura a cultura. De ahí que no se pudiera reducir simplemente al sexo.

El género busca trascender el reduccionismo biológico, interpretando las relaciones entre hombres y mujeres como construcciones culturales. Se distingue así entre género como creación simbólica, sexo que se refiere al hecho biológico de ser hembra o macho y sexualidad que concierne a las preferencias y a la conducta sexual.

La teoría del género no está exenta de controversia. Aunque ha ganado terreno, no hay un modelo único para su análisis. La cuestión más controvertida es si el hecho biológico de la diferencia sexual y está vinculado a nivel intercultural con las relaciones de género y de qué manera.

Judith Shapiro señaló en los 80 que el problema de separar sexo y género es que las etiquetas interculturales relativas a género pasan entonces a ser arbitrarias. Otro autores como Yanagisako y Collier ponen en duda sin embargo que sea necesaria una relación entre género y sexo, aunque dan por supuesto la diferencia de sexo (el dimorfismo sexual existe en el mamífero humano).

De la raza a la etnicidad y vuelta atrás

La literatura feminista ha abordado la relación entre género y raza. Sin embargo, en la literatura sobre relaciones raciales y étnicas no hay este análisis.

Si lo hay sin embargo relativo a la relación entre raza, etnicidad y racismo.

En general ahora se coincide en que en el género humano no existen razas en el sentido biológico. Los rasgos fenotípicos son una fracción mínima del genoma del individuo. Por tanto las formas de desigualdad y exclusión son construcciones sociohistóricas. De hecho en el caso judío por ejemplo apenas hay rasgos fenotípicos diferentes. Los conceptos de etnicidad y grupo étnico en el sentido de identidad cultural fueron adoptados frente a raza para señalar el carácter ideológico-político de las doctrinas racistas. Los términos se extendieron tras la posguerra como repudio a las doctrinas racistas de los nazis. Se trataba de hacer hincapié en que las comunidades humanas son fenómenos histórico-culturales y no rasgos morales de origen racial y por tanto hereditarios.

La sustitución de raza por etnicidad minimizó el soporte conceptual al fenómeno racista. El hecho de relegar el término raza a la naturaleza, lo reificó, dejando el termino etnicidad como fenómeno cultural.

En los 70 se consideró en estados unidos la etnicidad como un criterio más de estratificación social. Hoy se piensa en los ataques a inmigrantes más en términos de xenofobia que de racismo, aunque en ocasiones realmente lo encubre.

Podemos ver una analogía entre raza-etnicidad y sexo-género en relación a la discusión de si son criterios relacionados entre sí o son sistemas de clasificación social distintos.

Sin embargo hay un hecho que complica esta analogía. Hemos dicho que no hay razas humanas en el sentido biológico. Pero si hay dimorfismo sexual en los mamíferos. Así, en un caso el problema es cómo de construye algo a partir de algo que no existe (etnicidad-raza), mientras que en el otro es como se construye y relaciona algo a partir de algo que ya existe (género-sexo).

Como hemos dicho el término etnicidad no es sencillo, y una de las opciones para definirlo es asociarle rasgos culturales compartidos a los que se da un significado esencial. Estamos entonces naturalizando el término etnicidad, que habíamos creado como término cultural para distinguirlo del biológico raza. Estamos ante un culturalismo biológico, que desdibuja las fronteras entre cultura y biología. Esto nos rompe los esquemas por dos prejuicios: que existe la raza, y que el ámbito cultural y biológico inciden de manera distinta en la naturaleza humana.

Los filósofos no marxistas han atribuído un papel social irreductible a la raza, si bien reconocen las consecuencias de  la discriminación racial. Los marxistas han interpretado el racismo  no como atributos de grupo, sino como resultado de la lucha de clases.

¿Es el sexo para el género lo que la raza para la etnicidad?

Como hemos dicho, las razas biológicas no existen, y la etnicidad tiende a naturalizarse. El sexo sin embargo si es biológico, luego a primera vista la respuesta a la pregunta es no. Las diferencias de sexo proporcionan en un porcentaje alto el material empírico con el que se construyen las diferencias de género. No obstante no existe un modelo científicamente correcto de sexo como la base real sobre la que se construye el género (Laqueur, 1991). Este hecho si nos permite entonces establecer una similitud en las relaciones sexo-género y raza-etnicidad, existiendo además un vínculo ideológico-político entre ambas relaciones. Diferencias de sexo y raza se constituyen en hechos biológicos significativos de la sociedad de clases, naturalizando y reproduciendo así las desigualdades de clase. Es decir, se construyen y legitiman las desigualdades sociales y de género atribuyéndolas a los supuestos hechos biológicos de las diferencias de raza y sexo.  El rasgo decisivo de la sociedad de clases es la tendencia a naturalizar la desigualdad social.


Género, raza y clase

Rich (1984) ha prevenido del riesgo del presentismo en el análisis histórico (peligros de proyectar significados presentes sobre fenómenos pasados.

En SXVI, race en Francia e Inglaterra tenía el significado positivo de descendencia noble de un cierto linaje. Hay quien opina que el término se contaminó en España en SXVI con la expulsión de los judíos. Pero estos significados eran diferentes a la noción moderna de conjunto de individuos que comparten rasgos biológicos comunes. Un ejemplo temprano de ello es la doctrina católica de pureza de sangre frente a la convivencia hasta ese momento de cristianos, musulmanes y judíos. Se comenzó a considerar que la esencia del hijo la proporcionaba la sangre de la madre. Lo que inicialmente era una cuestión religiosa subsanable con la conversión, según Kamen (1988)  se transformó en SXV/SXVI  con la expulsión de judíos/moriscos del imperio español en una doctrina racista del pecado original.  A partir de ese momento la descendencia de judíos y musulmanes fue considerada como una mancha permanente e indeleble. Esta doctrina se trasladó a las colonias españolas, extendiéndose a los africanos transportados y sus descendientes. Hasta SXVI la clasificación de la población  indígena era teológico-moral. A partir de SXVII ante la multiplicidad de razas y castas surgió una obsesión por los europeos por garantizar su pureza racial, considerada como condición de distinción social. En Europa en SXVII estudiaban las diferencias físicas en los humanos para determinar su lugar en la cadena de seres vivos. En el SXVIII esto se plasmó en las primeras formulaciones del racismo científico (demostración científica de que las diferencias morales y culturales tienen base biológica). En el SXIX se asociaban desigualdades sociopolíticas con diferencias raciales, que atribuían las desigualdades sociales a las leyes de la naturaleza (pej. social-darwinismo).

Este esquema (naturalización de diferencias sociales y posterior interpretación de estas como desigualdades socio-políticas) no era solo un reflejo de la expansión colonial europea, sino que se aplicaron también a desigualdades conflictos políticos latentes en europa).

La tensión entre el afán del hombre por descubrir la naturaleza y dominarla y la tendencia a naturalizar a los sujetos sociales es uno de los aspectos destacados en el debate moderno sobre el lugar del hombre en la naturaleza. Al consolidarse la burguesía en SXIX, las corrientes mencionadas coinciden con el auge económico-político de una ética de igualdad de valor y oportunidades. ¿Por que persiste la naturalización de la condición social? Es precisamente esta posibilidad de ir contra el orden establecido lo que provoca que las desigualdades sean naturalizadas.

¿Qué tiene que ver la naturalización de la desigualdad social con las jerarquías de género que prevalecen en esta sociedad? Se ha fomentado la idea de los vínculos entre padres/madres e hijos como lazos de sangre. El ansia de inmortalidad de  los hombres tiene su reflejo biológico en el deseo de transmitir sus genes, y la imagen de las mujeres como destinadas por la biología a la maternidad. Si se atribuye la condición social a la biología, la procreación es clave. Las mujeres son entonces controladas porque en este esquema biológico desempeñan un papel esencial.

Pero cómo encaja aquí la revolución sexual y el retroceso de la familia tradicional? En parte, en esta sociedad individual, se ha dado un giro ideológico. El éxIto ha pasado a ser la base de la condición social frente a cualquier otro criterio como el familiar. Pero el éxito del individuo se atribuye a su talento natural. Las mujeres son entonces referidas en relación a los hombres como las otras, inferiores a la hora de competir contra los hombres en términos de igualdad debido a su condición de madres. La discriminación en el mercado de trabajo es uno de los efectos de esta conceptualización esencialista.

Un ejemplo actual de naturalismo es incentivar la natalidad, favoreciendo medidas para que las mujeres trabajadoras tengan más hijos para facilitar la continuidad del estado del bienestar. Que no se de ese trabajo a parados o inmigrantes, subyace la idea de que carecen de las cualidades.

Resumiendo: el género, la clase y la raza están interrelacionados y son claves en el mantenimiento de la sociedad de clases. La ilusión liberal de la superación económica con el esfuerzo individual es una trampa ideológica que oculta la realidad de la explotación de la mayoría por una minoría. Esta ilusión liberal de la superación económica socava la posibilidad de resistencia colectiva. Si se concibe la desigualdad en términos naturales, hace falta para garantizar los privilegio existentes controlar la capacidad reproductiva de las mujeres. La política pronatalista del primer mundo y de control de la natalidad del tercero es un ejemplo de ideología racista y sexista.


(V.Stolcke, ¿Es el sexo para el género como la raza para la etinicidad?, Textos de antropología contemporánea pp.315-348)


Antropología política



Introducción a las ponencias del encuentro anual de la American Anthropological Association de 1964. Enfoque procesual de la política. Por la dinámica de la acción política, tienden a abordar tanto el conflicto como su resolución. Varios filósofos han elaborado conceptos en relación a esto: Hegel (dialéctica), Marx (contradicción y lucha), Simmel (conflicto). Dentro de la tradición antropológica es la escuela de Manchester de Max Gluckman (énfasis del aspecto procesual: se observa que las partes utilizan creencias místicas de diferentes clases para servir a sus intereses).

Nos interesa la dimensión política. ¿Como definir político? Vamos a definirlo por sus cualidades:
  • Un proceso político es público más que privado (aunque no todo proceso público es político).
  • Lo político siempre implica metas públicas. No todos los implicados tienen por que tener una consciencia completa del fin perseguido. El objetivo puede no estar claro, o incluso ser distorsionado por los líderes
  • Es necesario que haya una competencia para conseguir el objetivo, competencia que requiere del consentimiento de un grupo entero para hacerse efectiva.
  • Llegar a acuerdos relativos a asuntos públicos más que privados, refiriéndose al grupo como un todo.A veces la actividad política buscará evitar acuerdos, buscando la subversión del marco actual. La meta puede ser así el desarraigo de las estructuras existentes.
  • Alguna clase de enfoque de poder diferencial, en el sentido de control entre los individuos de un grupo en cuestión.
Así político implica público, orientado a objetivos y que involucre un poder diferenciado.

Pero la religión también cumple eso. ¿Cómo explicar la diferencia? Si miramos la ceremonia religiosa desde el punto de vista de los procesos mediante los cuales se determinan y llevan a cabo las metas grupales y mediante los cuales el poder se adquiere diferencialmente es política. Si miramos el ritual desde la perspectiva que relaciona al grupo con lo sobrenatural, y cómo esto afecta a las relaciones entre el grupo, es religión.

Así, el estudio político es el estudio de los procesos que intervienen en la determinación y realización de objetivos públicos y la obtención y uso del poder diferenciado por parte de los miembros del grupo.

Nos centraremos en la naturaleza de los procesos políticos como los elementos clave de la política. Son procesos de interés conseguir el apoyo regulador necesario, socavar el poder de los rivales, alcanzar los objetivos públicos y lograr acuerdos. Nos centraremos más en los procesos que en los grupos o campos dentro de los cuales ocurren. La unidad espacial de la antropología política no es por más tiempo la sociedad aislada, sino el campo político. Su unidad temoral no es el tiempo estructural, sino su tiempo histórico.

Vamos a obtener de sociólogos y politólogos un paquete de herramientas conceptuales que ayuden a los antropólogos a examinar la conducta política en sociedades reales.
  • Fuerza y coerción: El uso de la fuerza es  importante, pero tiene escollos. Es una técnica cruel y costosa, y se basa en las relaciones interpersonales.  Aunque haya una relación de fuerza en las relaciones, tiene que haber relaciones que se sustentes en algo más.
  • Apoyo y legitimidad: Apoyo es una contribución a la formulación y/o ejecución de objetivos políticos. La fuerza es un tipo de apoyo que debe ser complementado con otros. La legitimidades es un tipo de apoyo que deriva no de la fuerza sino de los valores que tienen los individuos. La legitimidad se establece de diferentes maneras, e incluye un conjunto de expectativas de aquellos que la aceptan, las cuales operan como predicciones de lo que ocurrirá en el futuro. La legitimidad es una forma de evaluación de una conducta futura, esperada y deseada. Para estudiar la legitimidad vamos a dividir el sistema político en diversos niveles (D.Easton): 1) Comunidad política (grupo más grande en el que pueden arreglarse las diferencias de forma pacífica. La  fuerza no es importante la legitimidad a veces, aunque no siempre. No es lo mismo que campo político, que podría albergar ninguna o varias en cooperación o conflicto). 2) Régimen (acuerdos de cómo se resuelven y ejecutan las demandas interiores al sistema. Reglas de juego que legitimar las acciones de los individuos. Estos procedimientos podrían no ser vistos como legítimos. El régimen es más un tipo de standard para la legalidad, que dependerá del status de las reglas - si descansan sobre la fuerza su legitimidad descenderá). 3) Gobierno (incluye a funcionarios políticos y organización administrativa. Vamos a centrarnos en los roles de decisiones políticas. A diferencia de una comunidad y un régimen, una sociedad no necesita un gobierno pues la toma de decisiones puede ser un role difuso. Un gobierno será considerado legítimo por su público si el gobierno toma decisiones de acuerdo a sus expectativas.
  • Estatus político, funcionarios y decisiones: Son útiles en relación a los tipos de apoyos. No necesitan de la existencia de un gobierno. Un estatus político es un rol que toma / ejecuta decisiones políticas.  Puede o no formar parte de una red mas amplia, igual que un funcionario político que puede o no ser parte de una estructura gubernamental. Una decisión es un pronunciamiento que tiene que ver con el logro de metas o acuerdos. Tiene su origen en un cierto sistema político, pero el tipo de apoyo que avale la decisión no tiene por que ser el del sistema político que la originó. Un gobierno legítimo no garantiza decisiones legítimas y viceversa. Un funcionario puede empezar su carrera política con un cierto tipo de apoyo, y luego necesitar cambiarlo.
  • Poder y legitimidad: Parsons considera que el poder descansa en la legitimidad. El poder es la capacidad para asegurar el desempeño de obligaciones ineludibles donde en determinados casos existe coacción mediante sanciones negativas. A pesar de esto, Parsons considera que quien ostenta el poder como forma de interacción donde quien lo ostenta logra obediencia para ejecutar una decisión que concierne a objetivos grupales. Esta obediencia se logra contrayendo obligaciones futuras con los que obedecen. La obediencia está condicionada a una actuación recíproca. En este contexto, el poder es un medio simbólico cuyo funcionamiento no depende de su efectividad intrínseca, sino de las expectativas que genera en los que lo acatan. Lo llamaremos poder consensual, para distinguirlo del poder basado en la coerción. En ese sentido, el poder puede considerarse como el aspecto dinámico de la legitimidad. Puede haber o no poder consensual en un sistema, pero si lo hay el sistema será más flexible para hacer cumplir decisiones en situaciones diferentes de la inicial. Un sistema puede funcionar sin consenso, pero es menos flexible. Una comunidad legítima no tiene por qué usar medios legítimos. El tipo de apoyo de un nivel no depende del tipo de apoyo de otro nivel. 
  • El código de autoridad: Si hay más de un poder en el sistema, la ausencia de una escala de prioridades entre obligaciones puede conducir al caos, consecuencia del compromiso simultáneo del grupo con diferentes obligaciones. Puede también darse si hay un solo poder pero sin un sistema de asignación de prioridades. Este sistema de prioridades puede establecerse mediante una jerarquía de poder. Este sistema puede llamarse código de autoridad. Los derechos que asigna son la autoridad. El código de autoridad es una parte crucial del régimen, apoyado por una conexión directa con  el sistema de valores (ejemplo: derecho divino de los reyes). El código de autoridad no necesita apoyarse en valores compartidos entre poderosos y dominados. No hay razón analítica para concebir la autoridad de los estatuses como legítima aunque el poder del que emana lo sea. Analíticamente la adscripción de los estatus basados en la fuerza puede funcionar igual de bien a aquellos basados en valores. Por otra parte, que el código de autoridad esté respaldado por su relación con el sistema de valores no justifica el uso de la fuerza para imponer obligaciones. Asì, el poder consensual contiene legitimidad. Es uno de los medios para obtener obediencia frente a las obligaciones. Su principal diferencia frente a otros medios es la flexibilidad. La autoridad es el derecho a usar y adquirir poder fijado en un estatus mediante el código de autoridad (el cual es parte del régimen). Un código de autoridad y la autoridad resultante de su aplicación puede o no estar basado en la legitimidad.
  • Introducción y mantenimiento de distintos tipos de apoyo: Las demandas son los deseos de los miembros de una comunidad política. Las demandas pueden ser mensajes articulados o también estados de ánimo difusos. Una forma de conseguir apoyo hacia un sistema político es satisfacer las demandas de su público. Pero no se podrán satisfacer todas. Un sistema político debe saber gestionar la insatisfacción debida a las demandas insatisfechas. Una opción para esto es la fuerza, la manipulación... otra es tener alguno de los rasgos del sistema fundamentado en el sistema de valores, es decir dotarlo de bases legítimas. Las decisiones de los funcionarios se harán con poder consensual, y se asumirá que una demanda no realizada se satisfará más adelante. La construcción de una reserva de apoyo es el recuerdo de las demandas satisfechas, lo que amortigua la insatisfacción de las no satisfechas.
  • Persuasión e influencia: La persuasión implica obediencia logrando cambios en creencias y actitudes a pesar de las demandas no satisfechas. Es posible realizar decisiones políticas mediante la persuasión, sin usar el poder en su forma consensual o coercitiva. Hablamos entonces de influencia. Parsons llama liderazgo a la obtención de la obediencia mediante influencia.  Parsons ve la influencia como algo distinto, aunque influido por el poder. Esto permite que pueda usarse para ampliar la cantidad de poder consensual en un sistema político, aumentando su campo de acción.Tenemos así tres técnicas para obtener obediencia: 1) La fuerza, sustentada por su efectividad intrínseca. 2) Poder consensual, cuya efectividad descansa en la legitimidad (quienes obedecen creen que en el futuro obtendrán valores de a los que obedecen). 3) Persuasión, convencimiento de que el mejor rumbo es el propuesto. Una forma es la influencia (creencia de que se les propuso el rumbo por su propio beneficio). Se relaciona con la legitimidad, pero depende más de su eficacia intrínseca que de valores compartidos.
  • Tipos de apoyo: El apoyo es cualquier cosa que contribuya a la formulación y/o instrumentación de fines políticos. 1) Apoyo directo: Directamente relacionado con algun aspecto del proceso político (apoyo a una decisión concreta de un lider). 2) Apoyo infirecto: mediado por una organización intermediaria o un proceso (apoyo a una opción política concreta por cuestiones de linaje, por las emciones asociadas a determinados ritos o símbolos).

(M.Swartz, V.Turner, A.Tuden, Antropología política: una introducción, Textos de antropología contemporánea pp.283-314)


domingo, 13 de mayo de 2018

Evolución del estado


Hace 5500 años en los valles del Eufrates y del Tigrisse se desarrolló una sociedad en la que los líderes locales cedieron poder a una jerarquía, con poder para acumular el excedente agrícola y llevar a cabo proyectos de irrigación y arquitectura monumental. Había poblaciones de miles de ciudadanos. Una casta sacerdotal. Artesanos que producían una manufactura que enlazaría regiones mediante redes comerciales. Era el nacimiento del estado. Una semilla de las grandes naciones-estado del mundo moderno.



En Mesopotamia, Egipto, Valle de Indo (India), Valle del rió amarillo (China), Mesiamérica y Perú hallamos adaptaciones similares que produjeron estructuras socio-políticas similares. Dado que estos estados primarios aparecieron con diferencias de cientos y miles de años ente ellos, cada uno parece haber tenido un origen independiente. ¿Podemos descubrir procesos fundamentales comunes a todos ellos?

Mas del 99% del tiempo del hombre en la tierra ha transcurrido en pequeñas bandas nómadas. Pero esta adaptación de cazadores-recolectores necesitaba un equilibrio perfecto entre población y recursos. ¿Por qué algunos grupos la abandonaron por fórmulas más complejas?

Solo con sedentarismo y mayor densidad de población (posibles por la domesticación de animales y plantas) pudieron aparecer tipos nuevos de estructura social.

Teorías del conflicto interno

La evolución del estado estad por la lucha de clases está implícita en Marx y la desarrolla Engels en The origin of the family, private property and the state (1891). Engels dice que la forma de organización más primitiva es la comunista: los recursos se reparten entre todos y no hay propiedad personal. La innovación tecnológica creó excedentes que posibilitaron la aparición de una clase no productora. La propiedad privada es para Engels algo concomitante a la producción de bienes de consumo. Una vez establecida la propiedad privada, una inexorable cadena causa-efecto acaba creando la clase empresarial, poseedora de los medios de producción y compradores-vendedores del trabajo humano. Ello determina un acceso diferencial a los recursos, y de ahí las grandes diferencias entre ricos y pobres. Para defender sus intereses, la élite tiene que estructurar una fuerza centralizada permanente. Engels aplica con ingenio el materialismo marxiano a la evolución social humana desde una perspectiva histórica. Las causas básicas del cambio serían la tecnología y la economía, no las ideas. Además hay una identificación de la estratificación social como uno de los elementos que definen el estado.

Sin embargo, en las civilizaciones arcaicas no hay indicios de empresas o capitalismo.

Morton Fried (1967) presenta una variante a la teoría del conflicto de clases. Desde el momento que aparece la estratificación está implícito el estado, porque la existencia de un sistema de clases requiere de un poder concentrado en una élite. Por su naturaleza, ello genera un conflicto en la sociedad. El conflicto que nace de la estratificación social no es causa del estado, sino precondición para su desarrollo. Si la élite refuerza su poder ante estas tensiones y estas no desaparecen ha llegado el momento para la formación del estado.

Teorías del conflicto externo

En la segunda mitad del siglo pasado se consideró la idea de que los estados nacen de la guerra, con un enfoque de darwinismo social. Aunque la investigación intercultural si confirma la idea de que la guerra es un factor importante en el desarrollo de los estados, hay dos objeciones a la guerra como causa primaria: es una función, no una causa, de una sociedad organizada, y tiene un efecto de dispersión.

Un denominador común a los primeros estados es que son tierras de cultivo acotadas (montañas, mar) lo que limita esa dispersión por la guerra.

Carneiro dicen que dos especies que ocupen el mismo habitat no pueden coexistir indefinidamente. Finalmente una elimina a la otra. Aplicando esta idea a las sociedades, Carneiro establece que las jefaturas se han unido para crear estados más extensos, lo que provoca la aparición de unidades cada vez más mayores.

La civilización hidráulica

Marx y Engels constataron que los estados necesitan sistemas de regadío. Para Steward la irrigación es clave en el desarrollo del estado.

Karl Wittfogel desarrolló la teoría hidráulica, por la cual los estados primitivos tenían inundaciones que irrigaban que luego aprendieron a controlar. La teoría no es sin embargo aplicable a los estados secundarios.

Presión demográfica

En 25.000 años se ha pasado de 3 a 6500 millones personas. Hay una relación entre la densidad de población, la complejidad social y la aparición del estado.

Para Malthus, cuando la población supera los recursos se corrige con hambre, enfermedad y guerra. Pero se ha superado sin duda ese punto. Gracias a la tecnología también aumenta la densidad de producción. Para  Harner el aumento de la densidad de la población conlleva intensificación producción alimentaria y estratificación. Harris ve una población que crece despacio, pero que debe parte de la presión demográfica a la disminución de recursos.

Institucionalizacion del liderazgo

Service propone una teoría integradora. Rechaza los conflictios como causa de aparición del estado (son demasiado habituales). El motivo de irrigación tiene demasiadas excepciones. La presión demográfica también podría descentralizar el poder.

Service seña la desigualdad como origen de un liderazgo que arrastra y que produce atracción y concentración. El carisma lleva al poder que luego se protege con privilegios, humanos o divinos.

Teoría de sistemas

El modelo sistemas se basa en los principios de física y biología. Incluye los mecanismos de feedback negativo (un sistema estable minimiza toda alteración del equilibrio), feedack positivo (una pequeña variación puede provocar un cambio creciente) e impulso desencadenante (paso de feedback negativo a positivo)

Hay distintas teorías de sistemas, pero todas tienen en común que las sociedades responden a la diversidad de circunstancias con la adaptación. La explicación no debe tender a escoger uno o dos motores de cambio, sino una progresión convergente de interacciones por las que los sistemas preestatales se ven obligados a optar por niveles de jerarquización más complejos. La oposición entre teoría de la fuerza y el provecho, el paradigma materialista y el cognitivo, y entre el modelo del conflicto y de la integración se desvanece. El modelo sistémico puede incorporar todas estas perspectivas simultáneamente. La opción decidida desencadena una espiral de feedback hacia la diferenciación y la centralización.

Evidencia intercultural del estado primitivo

El estudio más exhaustivo que se ha hecho es Early State (1978, H. Claessen y P.Skalnik). Considera estratificación social y economía capaz de producir excedentes como prerrequisitos del estado primitivo, pero no como causas. Como causas consideran: presión demográfica, la guerra, la conquista y la influencia de estados preexistentes.


(T.C. Lewellen, Evolución del estado, Lecturas de antropología social y cultural pp.359-383)



martes, 8 de mayo de 2018

El sistema económico como proceso institucionalizado



El termino económico tiene dos significados: uno substantivo (el necesario intercambio para obtener medios para la satisfacción natural) y el formal (situación de elegir entre dichos medios cuando estos son insuficientes).

El segundo significado procede de la lógica, el primero de la realidad. Semánticamente se sitúan en sentidos opuestos de la intencionalidad.

Nuestra propuesta es que solo el significado substantivo puede producir los conceptos que necesitan las ciencias sociales para la investigación de los sistemas económicos.

Hasta ahora, comercio, dinero y mercado han sido definidos en términos formales, excluyendo cualquier aproximación que no fuera la del mercado.

La lógica de la acción racional produce la economía formal. La acción racional se define como la acción de los medios en relación a los fines. Racional no se refiere ni a los fines ni a los medios, sino a la relación de los medios con los fines. Cualquiera que sea el fin, es racional elegir los medios en concordancia con él.

Suponiendo que la elección es inducida por la insuficiencia de medios, la lógica de la acción racional es esa variante de la teoría de la elección que hemos llamado economía formal.

Si hemos dicho que  la economía formal se refiere a la elección que se plantea por la escasez, la escasez tiene que ser de medios, y la elección viene inducida por la insuficiencia.

El análisis económico es el resultado de la aplicación de la economía formal a un sistema económico  concreto: el sistema de mercado. Todo esta a la venta en el mercado y es cuantificable en los precios.  El sistema económico es una  secuencia de actos dirigidos al ahorro, de elecciones inducidas por situaciones de escasez. Fuera del sistema de mercados formadores de precio, el análisis económico pierde la mayor parte de su relevancia.

El origen del concepto substantivo en el sistema económico puede resumirse como el proceso de interacción entre el hombre y el medio ambiente que tiene como consecuencia un continuo abastecimiento de medios materiales para abastecer las necesidades. El sistema económico es un proceso institucionalizado.

Es un proceso en cuanto que se producen cambios de localización (incluyendo la producción) y apropiación (incluyendo la administración). Las actividades sociales  que forman parte de ese proceso son económicas.

Pero no es sólo proceso. No podemos reducirlo a una mera interacción de elementos. El aspecto institucional de la economía es trascendental. La economía esta enredada en instituciones económicas y no económicas.

El estudio de cómo están instituidas las economías empíricas  debe comenzar por la manera en que la economía adquiere unidad y estabilidad, es decir, por la interdependencia y recurrencia de sus partes. Las principales pautas son reciprocidad, redistribución E intercambio. Estas formas de interrelación personal no son simplemente un agregado de comportamientos individuales. Hemos insistido que el efecto integrador estaba condicionado por la presencia de organizaciones asimétricas, puntos  centrales y sistemas de mercado. Los simples agregados individuales no crean estas estructuras. No se trata de fuerzas misteriosas. Lo que queremos decir es que los efectos sociales del comportamiento individual dependen de ciertas condiciones institucionales que no son el resultado del comportamiento individual en cuestión.

El primer autor que encontró esta conexión entre el comportamiento interpersonal y los agrupamientos simétricos fue el antropólogo Richard Thurnwald en 1915. Malinowski identificó la simetría como una de las pautas posibles. A la reciprocidad añadió la redistribución y el intercambio. A la simetría añadió la centralidad y el mercado como otras pautas institucionales.

Esto explica por qué en la esfera económica la conducta interpersonal no tiene los efectos esperados en ausencia de precondiciones institucionales específicas: solo un entorno simétricamente organizado producirá comportamiento recíproco. Solo donde se han creado centros distribuidores los actos individuales de compartición y reparto producirán una economía redistributiva, solo en un sistema de precios por medio del mercado los actos individuales de intercambio tendrán como consecuencia precios fluctuantes que integren la economía.

Aristóteles dijo que entre los miembros de una comunidad hay un cierto tipo de buena voluntad  que lleva a la reciprocidad. Esto es cierto para comunidades pequeñas. En comunidades mayores se ha de desarrollar una simetría múltiple que permita esto.

Para que el mercado pueda servir de forma de integración requiere de un sistema de mercados formadores de precios.

Si se consideran un sistema de intercambio, el comercio, el dinero y el mercado constituyen un todo indisoluble, donde su entramado conceptual común es el mercado.

El comercio se distingue del pillaje por su bilateralidad, que asegura así su carácter regular y pacífico. El comercio es un movimiento de bienes que pasa por el mercado.

El dinero desde el punto de vista cataláctico (es el mercado quien fija los precios) es un medio de intercambio indirecto. Desde en punto de vista sustantivo la definición de dinero y comercio es independiente de los mercados. Se define en base a operaciones cuantificables concretas de pago y de intercambio. Es el dinero como patrón, capaz de equiparar bienes de distintas clases para propósitos concretos. El uso del dinero como patrón es esencial para la elasticidad de un sistema redistributivo. Garantiza la posibilidad de elegir entre distintos productos.

El mercado catalácticamente es el lugar de intercambio. Según el postulado cataláctico la vida económica es reducible a actos de intercambio efectuados mediante regateo que se materializa en el mercado. Desde la perspectiva substantiva mercado e intercambio tienen características empíricas independientes. El intercambio es el movimiento de bienes. Puede ocurrir con equivalencias fijas o equivalencias contractuales. Solo en este caso es resultado de regateo entre las partes. Siempre que hay un intercambio hay una equivalencia, sea esta contractual o fija. El intercambio a precios contractuales es equivalente al cataláctico y al intercambio como forma de integración. Solo este tipo de intercambio esta limitado al tipo de mercado formador de precios. El intercambio a equivalencias fijas se presenta bajo formas de integración recíprocas o redistributivas. El mercado requiere oferta, demanda y un elemento de equivalencia (la tasa de intercambio) en función de la cual tenemos mercados de precios fijos o mercados formadores de precios. La competencia es una característica de los mercados formadores de precios. El elemento precio lo hemos incluido en la categoría de equivalencia.

Los conceptos no catalácticos de comercio, dinero y mercado sirven para explicar problemas fundamentales de la historia social y económica como los precios fluctuantes y el desarrollo de comercio de mercado. No existe una estructura alternativa actual a la del mercado, pero su concepción en el marco de los estudios económicos tendría que basarse en el significado sustantivo de lo económico.


(K.Polanyi, El sistema económico como proceso institucionalizado, Lecturas de antropología social y cultural pp.275-306)


domingo, 8 de abril de 2018

Neoliberalismo, desarrollo y subdiferenciación

El neoliberalismo ha buscado desarrollar de una manera universal las consignas económicas capitalistas relativas al mercado y la no intervención de los gobiernos en la economía.

Esta idea de consignas globales aplicables globalmente para mejorar el desarrollo ha provocado problemas. Al hecho de no diferenciar la casuística de los distintos ámbitos a los que se pretende aplicar un programa de ayuda al desarrollo se denomina subdiferenciación.

Otro ejemplo de subdiferenciación sería la aplicabilidad global de medidas que asumen la familia nuclear o el enfoque cooperativista como diseños globales de éxito, obviando modelos locales preexistentes basados por ejemplo en sistemas comunalistas de apoyo.

Para maximizar los beneficios sociales y económicos de los proyectos, estos deben ser 1) Culturalmente compatibles, 2) Responder a necesidades percibidas localmente (riesgo del exceso de innovación), 3) Implicar a la gente en la planificación y puesta en práctica de los cambios que les afecten, 4) Aprovechar las organizaciones tradicionales, 5) Ser flexibles.


(Kottak, Antropología cultural, cap.13 - Colonialismo y desarrollo)


Colonialismo y la carga del hombre blanco

Tras la primera etapa colonialista, relacionada con el descubrimiento del nuevo mundo, algunos países europeos (Inglaterra, Francia) tuvieron una segunda etapa colonial, fundamentalmente motivada por el poder comercial y financiero que les proporcionaban las colonias.

Conceptualmente en la justificación de ese colonialismo jugaba un papel importante la denominada carga del hombre blanco, explicando como los pueblos del imperio eran incapaces de gobernarse a si mismos, y necesitaban de la guía británica para civilizarlos y cristianizarlos. Esta doctrina paternalista y racista sirvió para legitimar la adquisición y el control británico de partes del Africa central y de Asia, y tuvo su equivalente en la mission civilisatrice francesa.

(Kottak, Antropología cultural, cap.13 - Colonialismo y desarrollo)


Estratificación de género y dicotomía doméstico-público

La fuerte diferenciación entre el mundo doméstico y el exterior (política, comercio, guerra, trabajo) se denomina la dicotomía doméstico-público o contraste público-privado. Con frecuencia cuando las esferas doméstica y pública se hallan separadas las actividades públicas tienen más prestigio que las domésticas. Esto suele promover la estratificación de género, porque los hombres suelen ser más activos en la esfera pública que las mujeres. Transculturalmente, las actividades de las mujeres tienden a estar más próximas al hogar que la de los hombres. 

Así, otra razón por la que los forrajeros tienen menos estratificación de género que los productores de alimentos es que la dicotomía domestico-público está más desarrollada en estos últimos.

En los sistemas de forrajeo y horticultura la mujer mantiene un cierto role en el sistema productivo que pierde en la agricultura. 

La dicotomía doméstico-público también ha afectado a la estratificación de género en las sociedades industriales, aunque esta ha variado con el tiempo. Inicialmente por ejemplo la mujer tenía un papel (generalmente explotada) que luego perdió pero volvió a recuperar en mejor o peor condición respecto al varón según las circunstancias. 


(Kottak, Antropología cultural, cap.9 - Género)