El termino económico tiene dos significados: uno substantivo (el necesario intercambio para obtener medios para la satisfacción natural) y el formal (situación de elegir entre dichos medios cuando estos son insuficientes).
El segundo significado procede de la lógica, el primero de la realidad. Semánticamente se sitúan en sentidos opuestos de la intencionalidad.
Nuestra propuesta es que solo el significado substantivo puede producir los conceptos que necesitan las ciencias sociales para la investigación de los sistemas económicos.
Hasta ahora, comercio, dinero y mercado han sido definidos en términos formales, excluyendo cualquier aproximación que no fuera la del mercado.
La lógica de la acción racional produce la economía formal. La acción racional se define como la acción de los medios en relación a los fines. Racional no se refiere ni a los fines ni a los medios, sino a la relación de los medios con los fines. Cualquiera que sea el fin, es racional elegir los medios en concordancia con él.
Suponiendo que la elección es inducida por la insuficiencia de medios, la lógica de la acción racional es esa variante de la teoría de la elección que hemos llamado economía formal.
Si hemos dicho que la economía formal se refiere a la elección que se plantea por la escasez, la escasez tiene que ser de medios, y la elección viene inducida por la insuficiencia.
El análisis económico es el resultado de la aplicación de la economía formal a un sistema económico concreto: el sistema de mercado. Todo esta a la venta en el mercado y es cuantificable en los precios. El sistema económico es una secuencia de actos dirigidos al ahorro, de elecciones inducidas por situaciones de escasez. Fuera del sistema de mercados formadores de precio, el análisis económico pierde la mayor parte de su relevancia.
El origen del concepto substantivo en el sistema económico puede resumirse como el proceso de interacción entre el hombre y el medio ambiente que tiene como consecuencia un continuo abastecimiento de medios materiales para abastecer las necesidades. El sistema económico es un proceso institucionalizado.
Es un proceso en cuanto que se producen cambios de localización (incluyendo la producción) y apropiación (incluyendo la administración). Las actividades sociales que forman parte de ese proceso son económicas.
Pero no es sólo proceso. No podemos reducirlo a una mera interacción de elementos. El aspecto institucional de la economía es trascendental. La economía esta enredada en instituciones económicas y no económicas.
El estudio de cómo están instituidas las economías empíricas debe comenzar por la manera en que la economía adquiere unidad y estabilidad, es decir, por la interdependencia y recurrencia de sus partes. Las principales pautas son reciprocidad, redistribución E intercambio. Estas formas de interrelación personal no son simplemente un agregado de comportamientos individuales. Hemos insistido que el efecto integrador estaba condicionado por la presencia de organizaciones asimétricas, puntos centrales y sistemas de mercado. Los simples agregados individuales no crean estas estructuras. No se trata de fuerzas misteriosas. Lo que queremos decir es que los efectos sociales del comportamiento individual dependen de ciertas condiciones institucionales que no son el resultado del comportamiento individual en cuestión.
El primer autor que encontró esta conexión entre el comportamiento interpersonal y los agrupamientos simétricos fue el antropólogo Richard Thurnwald en 1915. Malinowski identificó la simetría como una de las pautas posibles. A la reciprocidad añadió la redistribución y el intercambio. A la simetría añadió la centralidad y el mercado como otras pautas institucionales.
Esto explica por qué en la esfera económica la conducta interpersonal no tiene los efectos esperados en ausencia de precondiciones institucionales específicas: solo un entorno simétricamente organizado producirá comportamiento recíproco. Solo donde se han creado centros distribuidores los actos individuales de compartición y reparto producirán una economía redistributiva, solo en un sistema de precios por medio del mercado los actos individuales de intercambio tendrán como consecuencia precios fluctuantes que integren la economía.
Aristóteles dijo que entre los miembros de una comunidad hay un cierto tipo de buena voluntad que lleva a la reciprocidad. Esto es cierto para comunidades pequeñas. En comunidades mayores se ha de desarrollar una simetría múltiple que permita esto.
Para que el mercado pueda servir de forma de integración requiere de un sistema de mercados formadores de precios.
Si se consideran un sistema de intercambio, el comercio, el dinero y el mercado constituyen un todo indisoluble, donde su entramado conceptual común es el mercado.
El comercio se distingue del pillaje por su bilateralidad, que asegura así su carácter regular y pacífico. El comercio es un movimiento de bienes que pasa por el mercado.
El dinero desde el punto de vista cataláctico (es el mercado quien fija los precios) es un medio de intercambio indirecto. Desde en punto de vista sustantivo la definición de dinero y comercio es independiente de los mercados. Se define en base a operaciones cuantificables concretas de pago y de intercambio. Es el dinero como patrón, capaz de equiparar bienes de distintas clases para propósitos concretos. El uso del dinero como patrón es esencial para la elasticidad de un sistema redistributivo. Garantiza la posibilidad de elegir entre distintos productos.
El mercado catalácticamente es el lugar de intercambio. Según el postulado cataláctico la vida económica es reducible a actos de intercambio efectuados mediante regateo que se materializa en el mercado. Desde la perspectiva substantiva mercado e intercambio tienen características empíricas independientes. El intercambio es el movimiento de bienes. Puede ocurrir con equivalencias fijas o equivalencias contractuales. Solo en este caso es resultado de regateo entre las partes. Siempre que hay un intercambio hay una equivalencia, sea esta contractual o fija. El intercambio a precios contractuales es equivalente al cataláctico y al intercambio como forma de integración. Solo este tipo de intercambio esta limitado al tipo de mercado formador de precios. El intercambio a equivalencias fijas se presenta bajo formas de integración recíprocas o redistributivas. El mercado requiere oferta, demanda y un elemento de equivalencia (la tasa de intercambio) en función de la cual tenemos mercados de precios fijos o mercados formadores de precios. La competencia es una característica de los mercados formadores de precios. El elemento precio lo hemos incluido en la categoría de equivalencia.
Los conceptos no catalácticos de comercio, dinero y mercado sirven para explicar problemas fundamentales de la historia social y económica como los precios fluctuantes y el desarrollo de comercio de mercado. No existe una estructura alternativa actual a la del mercado, pero su concepción en el marco de los estudios económicos tendría que basarse en el significado sustantivo de lo económico.
(K.Polanyi, El sistema económico como proceso institucionalizado, Lecturas de antropología social y cultural pp.275-306)
