'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

miércoles, 30 de mayo de 2018

Antropología y desarrollo


La antropología remarca la profuna historicidad de todos los modelos sociales y el carácter arbitrario de todos los órdenes culturales, constituyendo un elemento de crítica y de cuestionamiento de aquello que se daba por establecido. Paradójicamente la antropología se halla intrínsecamente unida al dominio epistemológico occidental y contiene además un principio radical de crítica de sí misma.

Si entendemos el desarrollo como se entendía tras la segunda guerra mundial (reproducir en el mundo las condiciones de las naciones desarrolladas), el desarrollo conlleva el reconocimiento y negación de la diferencia: se considera al tercer mundo diferente y esa diferencia debe ser eliminada. 

En general se considera que el desarrollo tiene un punto de intromisión. Existen dos posturas a favor (antropología para el desarrollo) y en contra de este desarrollo (antropología del desarrollo). Analizaremos luego la aparición de una tercera posición que trata de lograr un consenso.

La cultura y la economía en la antropología para el desarrollo

La crisis del desarrollo hace patente que han caducado ciertos campos funcionales con los que la modernidad nos había equipado. Las sociedades no son seres orgánicos como habíamos creído hasta hace poco, sino seres fluidos que se extienden en todas direcciones gracias a las migraciones y flujos de desplazamiento. Las culturas no están ya localizadas, sino profundamente desterritorializadas y sujetas a múltiples hibridaciones. La naturaleza no puede considerarse principio esencial y categoría fundacional, un campo independiente de valor y verdad intrínsecos, sino como el objeto de constantes reinvenciones. Finalmente, nadie sabe donde empieza y acaba la economía.

La teoría y práctica del desarrollo han sido en gran parte moldeadas por economistas neoclásicos. Las políticas realizadas por el banco mundial impulsaron la antropología para el desarrollo. Los antropólogos sirven de intermediarios culturales entre los que diseñan e implementan las políticas de desarrollo y las comunidades.

Lenguaje, discurso y antropología del desarrollo

La antología del desarrollo es una visión reciente del desarrollo basada en el posestructuralismo. El posestructuralismo, en contraste con las teorías liberales basadas en el individuo y el mercado y las marxistas basadas en la producción, subraya el papel del lenguaje y el significado en la construcción de la realidad social. El lenguaje y el discurso no se consideran un reflejo de la realidad social, sino constituyentes de la misma. El discurso permite ir más allá de los dualismos (ideal-real, simbólico-material, producción-significado), ya que los abarca a todos.

La antropología del desarrollo cuestiona la misma noción de desarrollo. No se trata de ofrecer nuevas bases, sino de examinar los fundamentos sobre los que se construyó el desarrollo, con el objetivo de desestabilizar esas bases para modificar el orden social que regula el proceso de producción del lenguaje.

Los analistas han ofrecido nuevos modos de comprender lo que es el desarrollo y lo que hace, concretamente lo siguiente:
  • El tercer mundo es una realidad constituida desde la realidad moderna..
  • Desarrollo como invención significa producto de procesos histórico, trama cultural concreta.
  • Mapa de instituciones que organizan la producción del conocimiento. 
  • El discurso de desarrollo ha ido evolucionando con los años. 
  • Relación entre discursos de desarrollo e identidad. ¿Cómo ha contribuido este discurso a moldear las identidades? ¿Qué diferencias pueden detectarse entre lugares? ¿Cómo se transforman estos conceptos una vez han penetrado en una localidad del tercer mundo? 
  • El posdesarrollo es una forma de abrir espacio para otros pensamientos

Antropología del desarrollo: hacia una nueva teoría de la práctica y una nueva práctica de la teoría

La antropología PARA el desarrollo considera moralmente erróneo centrarse en el discurso pasando por alto cuestiones que tienen que ver con el poder, la pobreza, la opresión y el subdesarrollo, que son cuestiones que no son cuestiones del lenguaje, sino cuestiones históricas y políticas (los defensores del posestructuralismo alegan sin embargo que este trata de las condiciones materiales del poder, de la historia, de la cultura y de la identidad. La antropología DEL desarrollo considera que la antropología para el desarrollo suscribe un marco de referencia que ha posibilitado una política cultural de dominio sobre el tercer mundo (trabajar para el banco mundial sería parte del problema, no de la solución). 

Estas diferencias son muy significativas. Los antropólogos para el desarrollo se centran en la evolución de sus proyectos. Los antropólogos del desarrollo centran sus análisis en el aparato institucional y una crítica de los modelos modernistas. En un caso hay un trabajo de consultor. En el otro un trabajo académico. El punto débil de la antropología para el desarrollo podría ser su menor capacidad para proponer una teoría de intervención. La de la antropología del desarrollo cómo dar un sentido político práctico a sus críticas teóricas. Sin embargo, aunque aparentemente estas tendencias se superponen, no resulta fácil reconciliarlas. 

El argumento de reconciliación más esperanzador lo han propuesto Gardner y Lewis (1990). Su punto de partida es que tanto la antropología como el desarrollo se enfrentan a la crisis posmoderna, y esta crisis podría ser la base para que se establezca una relación distinta entre ellas. A la vez que aceptan la crítica discursiva como válida, no dejan de insistir en la posibilidad de cambiar el curso del desarrollo, tanto apoyando la resistencia al desarrollo como trabajando desde dentro del discurso para desafiar y desmontar sus supuestos (Gardner y Lewis, Antropology, development and the postmodern challenge). Su esfuerzo se centra en tender puentes entre las políticas discursiva y práctica: mientras que es necesario desentrañar y desmontar tal 'desarrollo', si los antropólogos quieren hacer contribuciones necesitan mantener una conexión vital entre conocimiento y acción. La antropología aplicada debe seguir jugando un papel, pero utilizando paradigmas conceptuales diferentes.

Así, lo que está en juego es la relación entre la teoría y la práctica. ¿Que paradigmas conceptuales deben crearse para ello? ¿Implican una reformulación de la antropología aplicada? Tenemos cuatro ejemplos de antropólogos tratando de realizar esta conciliación:
  • June Nash en la región de Chiapas al sur de México. Su análisis ha sido esencial para comprender la transformación histórica de la región así como la reafirmación de la identidad indígena de los últimos decenios. Nash redefinió el trabajo de campo como observación participativa combinada con la obtención masiva de datos. Nash realizó un papel de testimonio internacional de las nXºegociaciones entre gobierno y zapatistas.
  • Gustavo Lins Ribeiro realiza un estudio de antropología para el desarrollo sobre el impacto de un proyecto hidroeléctrico a gran escala en Brasil, que incluye no solo a comunidades locales, sino a todos los grupos de interés (urbanizadores, gobierno, marcos de referencia transnacionales). Busca explicar las complejas relaciones entre estructuras locales y supralocales, examinando la creciente condición de transnacionalidad y su impacto sobre los movimientos sociales y el debate medioambiental. Desde su punto de vista las nuevas tecnologías son básicas para explicar una sociedad cada vez más transnacional. Considera que la globalización no tiene siempre los mismos efectos, sino que depende de las negociaciones llevadas a cabo con los afectados. La estenografía de Ribeiro del sector medioambiental brasileño abarca desde el gobierno y los militares hasta los movimientos sociales y las ONG tanto locales como transnacionales. Cuestiones cono la representación de lo local, la comprensión desde un punto de vista local de las fuerzas globales, la movilización colectiva apoyada por las nuevas tecnologías adquieren un nuevo sIgnificado teórico-práctico a la luz de los análisis de Ribeiro. Ribeiro insiste en como por un lado las estrategias de desarrollo dominante no funcionan, y por otro como los protagonistas sociales decididos a forjar su destini pueden sacar partidis de lad nuevas oportunidades que ofrece la doble dinámica local/global derivada de la condición de transnacionalidad que ha caído sobre ellos.
  • Stacey Pigg en Nepal tiene como núcleo de su trabajo el papel de los discursos y prácticas de desarrollo al mediar entre procesos de transnacionalidad y cultura local. Pigg utiliza el trabajo de campo para realizar una exploración teórica continuada sobre cuestiones clave como salud, desarrollo, globllización e identidad. ¿Qué explica la persistencia de diferentes cukturas hoy en día? Pigg muestra como la gente adopta y modifica los lenguajes de desarrollo y la modernidad, creando una modernidad distinta que a su vez altera el significado de la globalización.
  • La ecología política es uno de los ámbitos clave en los que se está refediniendo el desarrollo. Soren Hvalkif trabaja en el Amazonas peruano. Sus intervenciones en coordinación con los ashéninka ha sido importante para reorientar ciertos proyectos del banco mundial. Como los antropólogos ya citados, Hvalkof sostiene que para mediar entre esos dos mundos los antropólogos deben elaborar un marco conceptual muy refinado que incluya que incluya una descripción de la función que deben tener los protagonistas del desarrollo y de las instituciones. Un marco conceptual teórico complejo, una etnografía relevante y un compromiso político son los elementos constituyentes de una antropología del desarrollo distinta y entendida como práctica política.
¿Señalan estos ejemplos una nueva teoría de la práctica y una nueva práctica de la teoría? Parece que hay una nueva generación de antropólogos dispuestos a teorizar desde su papel en los campos de aplicación.

¿Hacia una antropología de la globalización y del posdesarrollo?

La resistencia al capitalismo es el punto de partida para mostrar como la gente ha continuado creando y reconstruyendo sus modos de vida de una forma activa, con modelos locales. La investigación etnográfica sugiere formas alternativas para los proyectos sociales y económicos. 

La idea del desarrollo al parecer está perdiendo parte de su fuerza. Para que la antropología cumpla su papel debe replantearse su compromiso con el mundo del desarrollo. Debe identificar aquellos casos en que se manifiesta la diferencia de un modo socialMente significativo y que pueden actuar como puntos de apoyo para la articulación de alternativas. Como hibridar las prácticas locales con las fuerzas transnacionales y qué híbridos tienen más posibilidades políticas para impulsar la autonomía cultural  y económica son cuestiones importantes para unas estrategias de producción del conocimiento que pretendan traer a primer plano modos de vida y construcciones de identidades alternativas, marcando quizás el fin incuestionado del 'desarrollo'.


(A.Escobar, Antropología del desarrollo, Textos de antropología contemporánea pp.349-382)