La fuerte diferenciación entre el mundo doméstico y el exterior (política, comercio, guerra, trabajo) se denomina la dicotomía doméstico-público o contraste público-privado. Con frecuencia cuando las esferas doméstica y pública se hallan separadas las actividades públicas tienen más prestigio que las domésticas. Esto suele promover la estratificación de género, porque los hombres suelen ser más activos en la esfera pública que las mujeres. Transculturalmente, las actividades de las mujeres tienden a estar más próximas al hogar que la de los hombres.
Así, otra razón por la que los forrajeros tienen menos estratificación de género que los productores de alimentos es que la dicotomía domestico-público está más desarrollada en estos últimos.
En los sistemas de forrajeo y horticultura la mujer mantiene un cierto role en el sistema productivo que pierde en la agricultura.
La dicotomía doméstico-público también ha afectado a la estratificación de género en las sociedades industriales, aunque esta ha variado con el tiempo. Inicialmente por ejemplo la mujer tenía un papel (generalmente explotada) que luego perdió pero volvió a recuperar en mejor o peor condición respecto al varón según las circunstancias.
(Kottak, Antropología cultural, cap.9 - Género)
(Kottak, Antropología cultural, cap.9 - Género)