'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

miércoles, 29 de marzo de 2017

ACONTECIMIENTOS Y ACCIONES (2/3). EXPLICACIONES CAUSALES Y TELEOLOGICAS DE LA CONDUCTA.

Se plantea aquí la posibilidad de compatibilizar una explicación causal y una explicación teleológica de la conducta. El primer problema es que los hechos a explicar se describen de manera distinta si se interpretan de una forma causal (movimientos corporales) o como acciones intencionales que hay que comprender teleológicamente. Esta dualidad produce la dualidad kantiana del mundo de la necesidad y el mundo de la libertad. 

Segun Wright es imposible que a la vez uno actúe y observe las causas de su actuación. Al observar el agente deja que sucedan las cosas. Al actuar el agente hace que ocurran las cosas. El agente tiene conciencia de su estado cerebral como intención, mientras que desde fuera un observador percibiría la intención del agente como estado cerebral. Esta explicación supone la teoría materialista de la identidad en relación con el problema mente-cuerpo. Según la hipótesis del desplazamiento, los lenguajes son teorías susceptibles de ser desplazadas por una mejor. Así, la teoría de la identidad entre sucesos neuronales y mentales sería la descripción verdadera de lo que sucede, y sustituiría poco a poco a las teorías dualistas, en un proceso en el que nuestro lenguaje ordinario es reemplazado por uno más ajustado, de manera que abandonaremos las connotaciones mentales de los términos mentales y las reemplazamos por connotaciones físicas.

Se distingue así entre la imagen manifiesta y la imagen científica del hombre. La imagen manifiesta es un afinado empírico de la imagen original del hombre. Mediante esta imagen manifiesta el hombre ha tomado conciencia de sí mismo. La imagen científica del mundo es sin embargo fruto de la labor intelectual de la ciencia moderna. La relación entre ambas imágenes es conflictiva. Para W.Sellars la auténtica es la científica, pero no es posible romper del todo con la imagen manifiesta (como formularía una hipótesis radical de la hipótesis del desplazamiento).  Sellars no admite que la imagen científica sea un instrumento para relacionarnos con la imagen manifiesta, que sería la verdadera. Los individuos pertenecen a una comunidad, pero no es necesario reconciliar ese contexto con la imagen científica, sino que hay que agregarlo, de manera que esa imagen científica se vea enriquecida. Para Sellars las intenciones son más una cuestión social que psicológica.

(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T22)