'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

miércoles, 3 de enero de 2018

Relativismo cultural 2.0

  1. Franz Boas redirigió la antropología en un sentido distinto al de los enfoques evolucionistas previos, ligados a la teoría racial del SXIX, y profundizó la noción de Taylor de que la filosofía es un sistema integrado de comportamientos, significados y disposiciones psicológicas.
  2. Con ese punto de partida, sus discípulos desarrollan el relativismo cultural clásico.
  3. Tal como lo formularon los boasianos, el relativismo cultural incluye varios axiomas. Cada cultura constituye un mundo social total, transmitiendo de una generación a otra valores, emociones y comportamientos. Tales practicas suelen ser percibidas por el grupo como superiores al resto. De ahí la universalidad del etnocentrismo. El etnógrafo debe interpretar esta cultura desde su lógica interna, no con una vara de medir universal. Las sociedades no pueden por tanto ponerse en un ranking según una escala evolutiva. Cada una es capaz de ofrecer un modo de vida satisfactorio. Se ha de mostrar por tanto tolerancia hacia sus prácticas tradicionales.
  4. Ya desde el principio hay voces que dudan de un relativismo extremo. Ralph Linton cuestiona la negación de los universales éticos, presentes en casi todas las culturas. Para Clyde Kluckhohn ni el relativismo ni el absolutismo extremos son sostenibles.
  5. En Europa, Adolf Bastian (1826-1905) y Edward Westermarck (1862-1939) afirmaron que la moral no se halla enraizada en principios universales sino en emociones culturalmente condicionadas.
  6. La asociación antropológica americana se opuso a la declaración universal de los derechos humanos, por cuanto que el relativismo cultural era contrario a la caregorización de esos derechos, y a que se centraran más en los individuales que las culturas.
  7. La antropología ha recorrido un camino desde aquellas primeras posiciones a posiciones explícitas de apoyo a los derechos básicos. Queda así un relativismo rebajado, que limita la invocación a los derechos humanos para justificar intervenciones externas.
  8. Los elementos principales del relativismo cultural clásico caen dentro de tres grandes categorías:
  9. Relativismo metodológico. Práctica de suspender el juicio hasta que una creencia haya podido ser comprendida en su contexto global. Tiene pocos detractores.
  10. Relativismo cognitivo. Los miembros de sociedades diferentes viven en mundos de conocimientos diferentes e inconmensurables. Implica que otras sociedades puedan tener modos de pensamiento radicalmente distinto al nuestro, y ademas desafía la asunción de que el positivismo y el método científico tengan una validez transcultural. Se ha rebatido en las ultimas decadas. La ciencia cognitiva ha mostrado que mucho de los rasgos de cognición humana son universales, posiblemente porque se basan en una arquitectura neural compartida, aunque su expresión esté modulada por fuerzas culturales.
  11. En relación a este punto tenemos que aunque el mundo está cada vez más conectado, lo que empuja a una similitud cultural, siguen saliendo mundos radicales. Podríamos así concluir que es un proceso más político que ontológico. Negar el carácter asbsoluto de las diferencias no equivale a declarar que todos somos lo mismo.
  12. Relativismo ético. Los valores de cada pueblo son propios y se autovalidan. Hay que juzgarlos según el estandard de ese grupo, y no uno universal. Esto se rebate desde creencias religiosas, pero también diciendo que hay una unidad psíquica humana implica una moralidad común. 
  13. Elvin Hatcht ofrece un conjunto de estándares para juzgar otras culturas. El principal es el principio humanista. Instituciones exitosas promocionan el bienestar, medido como justicia hacia los demás, ausencia de cohercion física, etc. Mas que un modelo basado en la ley natural Hatch busca un modelo funcional de moralidad, con la esperanza de que haya medidas razonablemente objetivas que puedan aplicarse transculturalmente. 
  14. Robert Edgerton (1992) busca contradecir la pretensión del relativismo clásico de que todas las sociedades son buenas buscando sociedades enfermas. 
  15. Si la ley natural es poco aplicable y el relativismo duro no es sostenible, ¿Qué tenemos? Contemplar las sociedades como parte de una comunidad moral en expansión. Para la filósofa Seyla Benhabib, estamos atrapados en una red de interdependencias. Es una comunidad de interdependencias que hay que traducir en una comunidad de conversación entre culturas. Esta posición invoca a Jant y Rawls, pero evita imponer una moral de principios, argumentando que sólo pueden emerger regímenes robustos de justicia tras un diálogo democrático que los haga legítimos. 
  16. Pero imaginar la moral como un conjunto de principios que surgen de un consenso deja demasiado por definir. Pero es un camino potencialmente productivo para repensar la moral de manera transcultural. Una moral dialógica es consistente con el relacionismo identificado por Mark Taylor, como elemento clave del orden moral emergente en una red global que combate absolutos enraizados en dicotomías agotadas (dios-satán, bien-mal, individuo-grupo, cooperación-competencia). 
  17. Donald E. Brown (1991) hace un alegato a favor de universales. 1) Hay límites a la plasticidad de las prácticas y valores humanos. 2) El reconocimiento de predisposiciones panhumanas arroja luz a las pautas preprogramadas de comportamiento conformadas por la cultura. Los esfuerzos por mejorar las instituciones humanas no tendrán exito hasta que se tengan en cuenta los impulsos innatos y las fuerzas psicológicas que influencian su conducta.
  18. Se ha trabajado la idea de que la moralidad reside en localizaciones específicas de nuestro cerebro, una especie de gramática moral universal, pero por qué entonces esas diferencias entre grupos?
  19. Actualmente se considera que el relativismo cultural clásico exagera la coherencia interna de las culturas individuales, sobredimensiona las diferencias entre sociedadesv  subestima la posibilidad de trascenderlas. Su carácter totalizante invita al minimalismo moral y alimenta la hostilidad y el análisis comparativo. 
  20. No obstante el relativismo cultural clásico también tiene aciertos al plantear que las culturas constituyen mundos de vida distintos.
  21. Podemos plantear un relativismo cultural 2.0
  22. * Aunque la enculturación alimenta la idea de que los valores de una sociedad son superiores, en el SXXI parte de la humanidad  se halla a caballo entre sistemas culturales que se solapan.
  23. * Los sistemas culturales deben ser primeros comprendidos en su contexto, sin renunciar a la comparación croscultural.
  24. * En general todos los sistemas culturales proporcionan un entorno potencialmente satisfactorio. Tal vez alguno no, pero hay que evaluar eso con cuidado.
  25. * Todas las sociedades tienen diversidades y tensiones internas.
  26. * Las interacciones entre sistemas culturales tienen efectos complejos, sobre todo si hay desigualdades de poder.
  27. * Las disposiciones sociales y psicológicas humanas son plásticas pero no hasta el infinito. Hay aspectos comunes que podemos tomar como universales a considerar.

(Michael F. Brown, Relativismo cultural 2.0, Textos de antropología contemporánea pp.25-57)