'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

viernes, 15 de enero de 2016

CONCEPTOS NO DISCURSIVOS QUE RESUENAN (G.DELEUZE)

En Qué es la filosofía, Guilles Deleuze define la filosofía como el arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos. Hay otras formas de pensar, que piensan recurriendo a otros artefactos. La filosofía recurre a los conceptos.

Tanto la filosofía como la ciencia buscan resolver el caos, pero lo hacen de manera diferente. La filosofía crea conceptos. La ciencia crea funciones. La filosofía trata de resolver el caos por medio de conceptos sin renunciar al infinito. La ciencia busca resolver el caos por medio de funciones renunciando al infinito.

Los conceptos que desarrolla la filosofía están compuestos de componentes. No hay concepto simple. Todo concepto es una multiplicidad y tiene un perímetro irregular definido por la cifra de sus componentes. Un concepto tiene varios componentes, pero no puede tener todos los componentes, porque entonces coincidiría con el caos, y un concepto busca resolver el caos.

Un concepto remite a un problema. En un concepto hay trozos o componentes procedentes de otros conceptos que respondían a otros problemas. Tenemos entonces una encrucijada de problemas en la cual el nuevo concepto se junta con conceptos coexistentes. Un concepto remite a otros conceptos en su historia y su devenir.

El concepto es considerado punto de coincidencia y condensación de sus componentes. Los componentes se vuelven inseparables dentro de él. Cada componente es así una ordenada intensiva del concepto. Las relaciones de los componentes dentro de un concepto son de ordenación. El concepto está en un estado de sobrevuelo respecto de sus componentes. El concepto no tiene coordenadas espaciotemporales, sino intensivas. El concepto expresa el acontecimiento, no la esencia de la cosa. El concepto se define por la inseparabilidad de un número finito de componentes heterogéneos recorridos por un punto en sobrevuelo absoluto a velocidad infinita. El concepto es un acto de pensamiento, pues el pensamiento opera a velocidad infinita. El concepto es autorreferencial.

El concepto no es discursivo. La filosofía no es una ciencia discursiva porque no enlaza proposiciones. El concepto no es proposicional. Las proposiciones se definen por su referencia, y la referencia nada tiene que ver con el acontecimiento, sino con una relación con el estado de cosas o de cuerpos, así como las condiciones de esta relación. Los conceptos son centros de vibraciones que entran libremente en unas relaciones de resonancia no discursiva. Todo resuena en lugar de sucederse. Los conceptos no constituyen las piezas de un rompecabezas, pues sus perímetros irregulares no se corresponden.

La filosofía enuncia conceptos fragmentarios. La ciencia proposiciones parciales. En el caso de las proposiciones se trata de observadores parciales extrínsecos definibles en relación a ciertos ejes de referencia. En el caso de los conceptos se trata de personajes conceptuales intrínsecos que ocupan un cierto plano de consistencia.

Un concepto solo puede ser valorado en relación al problema que resuelve y el plan que ocupa. Si sustituimos unos conceptos por otros es a condición de un problema nuevo y un plano nuevo. Un concepto siempre tiene la verdad que le corresponde en función de sus condiciones de su creación. Se puede seguir siendo platónico, cartesiano y kantiano hoy en día, porque estamos legitimados para pensar que sus conceptos pueden ser reactivados en nuestros problemas, e inspirar estos conceptos nuevos que hay que crear.