'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

domingo, 6 de noviembre de 2016

HEIDEGGER Y LA DECONSTRUCCIÓN DE LA METAFÍSICA (1/3). LA DIFERENCIA ONTOLÓGICA Y EL DASEIN.

Heidegger diferencia el Ser y el ente [diferencia ontológica]. Considera que la metafísica occidental, en cuanto que ontología, ha ligado siempre el Ser al ente. Heidegger quiere oponerse a este olvido del ser.

Heidegger considera que el fundamento de la metafísica lo constituye la verdad del Ser en sí mismo, más allá de la referencia al ente. Un pensamiento que busque esto va más allá de la metafísica. Va más allá del pensamiento representativo. Un pensamiento que tal vez tenga que ver más con la poesía y el arte.

Para Heidegger la búsqueda del fundamento de la metafísica es genealógica, pues vincula el ser al tiempo. En Ser y Tiempo (1927) se presentan los dos problemas fundamentales que plantea el desarrollo de la pregunta que interroga por el sentido del ser: la fijación del ente que funciona como primario en dichas preguntas (el Dasein) y la apropiación del modo de acceso a dicho ente. El primer problema nos lleva a considerar el ser-ahí desde el punto de vista ontológico poniendo de manifiesto la temporalidad del ser. El segundo problema es la cuestión de la destrucción-superación de la historia de la ontología. El preguntar por el ser es por tanto un pensar histórico.

Puesto que el Dasein es este ser privilegiado en el que surge la pregunta por el ser, la ontología fundamental se plantea como analítica existencial del Dasein.

Se identifico equivocadamente al Dasein con el hombre, señalando a Heidegger como fundador de una filosofía existencialista. En su Carta sobre el humanismo (1947) Heidegger rechaza esta interpretación del Dasein, que no se identifica con el hombre, sino el ámbito en el que se produce la apertura del hombre hacia al ser.  El hombre es el único ente que está fuera de sí, abierto al ser.

(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T3)