Además del análisis existencial del Dasein, la explicitación de la pregunta por el ser exige una deconstrucción de la historia de la Metafísica. La pregunta por qué es la metafísica nos lleva a un análisis de la historia, pues el ser es un ser epocal.
La filosofía es una empresa radicalmente histórica. Historia del ser quiere decir destinación del ser, y el rasgo fundamental de este destinar reside para Heidegger en la época. Hacer un alto en el camino, detenerse, para poder dirigir la mirada al Ser como fundamento del ente. Esos altos en el camino para considerar el ser de los entes han sido según Heidegger la presentación del ser por Platón como idea, por Aristóteles como energía, por Kant como 'posotio', por Hegel como concepto absoluto, por Nietzsche como voluntad de poder. Lo común a todas estas respuestas a la pregunta por el ser es que para todas ellas el ser se entiende como presencia. La relación esencial entre el ser y la presencia es la forma en la que se ha captado en la historia de la metafísica occidental la temporalidad del ser. Ser es ser presencia en el presente.
Esta sumisión del sentido del ser a la presencia del ente presente es lo que ha producido desde el origen de la metafísica el olvido del ser como diferencia entre el ser y el ente. 'La diferencia entre el Ser y el ente, en cuanto que diferencia de lo que sobreviene y la llegada es el diferir que vela y desvela de ambos'. Aquí aparece claramente el ser como diferencia, como diferir, como juego. Heidegger coloca la diferencia entre el ser y el ente en el diferir que precede la esencia de la diferencia, e ilumina de esta manera el destino del ser desde su origen hasta su cumplimiento.
La metafísica al pensar el ente como tal y en su totalidad ha olvidado la diferencia como diferencia, al centrarse en los entes como diferentes y la búsqueda del fundamento de los entes. Este fundamento aparece como el ser en el que se funda el ente, pero el ente supremo aparece como el fundante, como la causa primera que justifica todos los entes. De ahí la dualidad de la metafísica: analiza el ser como lo más general (ontología) y como ente supremo (teología). Esta dualidad permite concebir la metafísica occidental como una onto-teología.
El fundamento en su relación con la esencia del Dasein aparece como la libertad. El Dasein se presenta como un ente especial que se encuentra arrojado, como libre poder-ser, entre el resto de los entes.
(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T3)