'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

viernes, 13 de enero de 2017

LOGOS Y RATIO (4/4). LA RAZON MODERNA.

La edad moderna supone un nuevo giro en el concepto de razón. El nuevo tipo de razón está ligado a lo que Heidegger denomina la concepción del mundo como imagen y del hombre como sujeto. A la noción de conocimiento como representación. La edad moderna pone en funcionamiento un tipo de razón calculadora que objetiviza lo existente en un representar que permite al hombre estar seguro de ello para poderlo manipular tecnicamente. La razón moderna, en tanto que representación, considera la verdad como la certeza del representar y a lo existente como lo objetivado en dicha representación.

Mientras que lo existente para el mundo griego se presentaba al hombre, el cual reunía y ponía todas las cosas en su apertura y desvelamiento en la presencia, y para el mundo medieval dicho existente era lo que correspondía como causado a la causa de la creación mediante la analogía del ente, en el mundo moderno lo existente es lo representado por un sujeto como un objeto exterior al propio sujeto y que se enfrenta a él. 

El mundo moderno es una imagen, una representación abierta al conocimiento científico y a la manipulación teórica, cosa que no era el mundo griego que se concebía como fisis, potencia creadora de la que el propio hombre formaba parte, ni tampoco el mundo medieval, en la que el mundo era el escenario en el que se representaba el drama de la redención. Frente a estas concepciones el mundo moderno aparece como una imagen que permite la previsión y la actuación técnica.

La razón moderna no es el logos griego común a todas las cosas, sino una representación en la que lo representado aparece lo opuesto al sujeto que lo conoce. La cosas del mundo se constituyen como objetos del conocimiento representativo, a través del mismo proceso que constituye al hombre como sujeto de dicho conocimiento representativo. 

Las diferencias entre el logos griego y la ratio manipuladora moderna no son ajenas a que la civilización griega era una civilización de la palabra centrada en las relaciones entre los hombres, y la civilización moderna es una civilización técnica volcada en la transformación de la naturaleza. En un caso tenemos el concepto de razón como logos dotado de una gran densidad ontológica y en el otro un concepto de razón como ratio, como cálculo y representación, que se limita a ser un instrumento de la teoría del conocimiento  y transformación de la naturaleza que constituye la ciencia y técnicas modernas.

(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T11)