La pluralidad ligada al concepto de posibilidad es importante en la obra de Leibnitz, que pasa de una posibilidad lógica entendida como no-contradicción, a la posibilidad real, que exige la componibilidad de los determinados posibles. Dios elige entre los mundos posibles maximizando los valores de orden y riqueza. El optimismo de Leibnitz reside en que dios ha elegido el mejor de los mundos posibles de manera necesaria, no ha quitado el mal completamente, pero lo ha dosificado.
Leibnitz se aproxima al planteamiento de Spinoza, para el que de un Dios entendido como substancia se derivan necesariamente una infinidad de modos infinitamete variados. Para Spinoza cualquier cosa que existe está al alcance de Dios, porque lo contrario implicaría la impotencia de Dios. Posibilidad y necesidad se hermanan en Spinoza. Tanto Leibnitz como Spinoza ven el universo como La Gran Cadena del Ser.
(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T9)