Hegel construye una verdadera ontología del devenir, que interioriza en su proceso la razón y el ser, sustituyendo la identidad por la contradicción como categoría principal.
El devenir adquiere así una categoría central en la nueva ontología. Síntesis del ser y la nada, produce la existencia, el dasein, el ser determinado.
El devenir adquiere así una categoría central en la nueva ontología. Síntesis del ser y la nada, produce la existencia, el dasein, el ser determinado.
El devenir ya no es por tanto una categoría inferior, la apariencia del ser. El ser se subordina al devenir, superación a la vez del ser y la nada. La realidad es para Hegel movimiento. Dinamicidad esencial.
La tarea del filósofo no es captar una verdad intemporal, sino elevar el presente al concepto. Analizar la vida histórica en su inmediatez, intentando comprenderla.
Hegel concibe el ser como devenir. Como fundamento dialéctico que recoge lo positivo y lo negativo, lo finito y lo infinito en un único movimiento. La concepción lineal y cíclica de la historia se reconcilian en Hegel.
(Martinez Martinez, F.J., Metafísica, T11)