'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

jueves, 16 de marzo de 2017

LA SINFONIA



Cuando pensamos en el tiempo pensamos en que un objeto tridimensional se desplaza por el eje del tiempo. El tiempo transcurre para ese objeto tridimensional. Pasa el tiempo.

Supongamos un sistema en el que no pasa el tiempo. ¿Cual sería la interpretación del movimiento en ese sistema? Ya no es s(t1)-s(t2). Lo que tenemos entonces es que s(t1) y s(t2) se 'superponen' en t porque t1=t2. s(t1) y s(t2) son dos estados del sistema que existen a la vez, en el mismo tiempo. 

Vamos a suponer que tenemos un objeto tridimensional, con x2-x1=10, y2-y1=10, z2-z1=10 (un cubo de lado 10). Consideremos ahora el plano xy. Podemos decir que los distintos posibles estados del eje z se 'superponen' sobre el plano xy y entonces tenemos el cubo. El eje z representa la altura del cubo. Supongamos que ahora sustituimos el eje z por el eje temporal. Tenemos que los estados antes mencionados s(t) se 'superponen' sobre el plano xy dando lugar a una figura 'tridimensional', que representa nuestros distintos estados, donde ahora en el eje z tenemos el eje t, con lo que 'vemos' la evolución del sistema en el tiempo como una figura tridimensional estática. No hay movimiento, que es algo que percibimos desde dentro del sistema conforme nos movemos por el eje t, hay una sinfonía que se nos presenta de una sola vez y que constituye nuestros distintos estados en el tiempo. Nuestra sinfonía temporal que podemos tocar, pero que también podemos observar sin recorrerla. 

Aplastamos ahora nuestra sinfonía sobre el plano xy haciendo t1=t2. Y la colocamos bajo la almohada, para poder soñar con ella...