Las aportaciones fundamentales de Spinoza sobre el problema del mal fueron desarrolladas por los materialistas ilustrados del SXVIII. Los males morales serían así hijos de la superstición, y esta hija de la ignorancia. Y de las instituciones depravadas. Son la religión, el gobierno, la educación y los ejemplos quienes empujan al hombre hacia el mal.
El hombre no ha nacido malo, la fuente principal de sus males es la idea falsa que se hace de la felicidad (Holbach). La imaginación da origen al mal, y la autoridad de las instituciones lo perpetúa y aumenta. Los males no son intrínsecos a la naturaleza, sino que se debe a cómo se relacionan las cosas entre sí. Las ideas verdaderas podrían remediar los males humanos. Holbach desarrolló un materialismo naturalista.
El hombre es un resultado del orden social y sus males tienen por causa la ignorancia y el interés, y se encuentran vinculados a la corrupción religiosa y política (Helvetius). El dotarse de una moral antes de conocer los principios del espíritu humano ha hecho que esta sea primitiva, y que luego el poder se haya opuesto a su progreso para así esclavizar a los pueblos. Helvetius desarrolló un materialismo psicológico y sociológico.
Jean Meslier considera las religiones como ilusiones utilizadas por los políticos para imponer su tiranía sobre los hombres. Rechaza a Dios y propone un materialismo en el que se identifica ser y materia.
(F.J. Martinez Martinez, Metafísica, T24)