'La dialéctica no puede detenerse ante los conceptos de lo sano y de lo enfermo, de lo racional y lo irracional. Una vez que ha considerado enfermo lo universal dominante, ve la única garantía de curación en aquello que, comparado con dicho orden, parece enfermo, excéntrico, loco. Bajo este aspecto, la función de la dialéctica sería la de permitir que la verdad del loco llegara a la conciencia de su propia razón, sin la cual, por otra parte, perecería en el abismo de aquella enfermedad que el sano sentido común de los demás impone sin piedad' (Adorno, Minima moralia)

domingo, 3 de septiembre de 2017

QUE ES UN AUTOR

En nuestra cultura el autor se individualizó. En la escritura contemporánea, la relación de la escritura con la muerte se manifiesta también en la desaparición del autor. Pero es posible que no se hayan sacado todas las implicaciones de esto. Primero. Hablamos de obra. Pero, ¿qué es una obra? ¿no es lo que escribió un autor? ¿Todo lo que hace un autor es una obra? La palabra obra es probablemente tan polémica como autor.

Para poder decir que el autor ha muerto, como para poder decir que dios ha muerto, hay que identificar el espacio que deja vacío la desaparición del autor.

El autor ejerce una función clasificatoria con respecto al discurso. El autor no es como un nombre propio que dijo (produjo) un discurso, sino que sino que corre en el límite de los textos, los recorta, los caracteriza. Manifiesta el acontecimiento de un cierto conjunto de discurso, y se refiere al estatuto de este discurso en el interior de la sociedad. Podemos decir que en nuestra sociedad hay una serie de discursos dotados de la función de autor, y otros no.

¿Cómo se caracteriza en nuestra cultura un discurso con la función de autor?  Por cuatro rasgos: 1) Propiedad. 2) No se ejerce de forma constante desde el punto de vista histórico. 3) No se forma espontáneamente. Es el resultado de una operación compleja.

El autor antiguamente (San Jerónimo) se orientaba a la autentificación, y se revisaban cuatro rasgos: calidad constante, estilo similar, escritura del escritor, datos de su tiempo. Ahora no interesa la autentificación, pero no define al autor de manera distinta: es el que permite explicar la presencia de ciertos acontecimientos en una obra. Es el principio de cierta unidad de escritura. El que permite superar las contradicciones. Autor de un cierto tipo de expresión. La función de autor tiene cuatro rasgos característicos: ligada al sistema institucional que articula el universo de los discursos, no se ejerce de manera uniforme sobre todos los discursos, no remite a un individuo real, sino que puede dar lugar a varios egos.

Los autores de las obras no sólo son autores de sus libros. Produjeron además la posibilidad de la formación de otros textos. Abrieron el espacio a algo diferente a ellos, que sin embargo pertenece a lo que fundaron. Pero, a diferencia de la fundación de una ciencia, la instauración discursiva no forma parte de las transformaciones posteriores. La discursividad permite un regreso a los orígenes, que no es similar a el progreso de una ciencia desde su origen, sino que tiene relación con un olvido real de aquellos. EL regreso supone entonces transformación del texto original. Así, mediante tales regresos, los campos discursivos implican una relación con respecto a su autor mediato diferente de la que cualquier texto mantiene con su autor inmediato. 

Lo que Michael Foucault quitó al autor, su obra, se lo devolvió con intereses, con el nombre de instaurador de discursividad, de manera que no solo le devuelve su obra, sino también la de otros. 

Sin negar el sujeto ni al hombre, estamos obligados a reemplazar al sujeto individual por un sujeto colectivo o transindividual. 

El autor debe borrarse en beneficio de las formas propias del discurso. ¿Qué me permite descubrir esta desaparición? El juego de la función de autor. Esto no significa reducir el sujeto a una función, sino que analizamos una función en cuyo interior puede existir algo como un sujeto. ¿Donde se encuentra lo que especifica al autor? Lo que especifica al autor es precisamente la capacidad de reorientar ese campo epistemológico, esa capa discursiva para usar sus fórmulas. Hay autor cuando se reorientan los campos epistemológicos. Cuando se crea un nuevo campo discursivo que transforma radicalmente al precedente. 


(MichaelFoucault, ¿Qué es un autor?)